viernes, 1 de julio de 2011

Las 5 cirugías estéticas con mayores riesgos de complicaciones

La posbariátrica es la más riesgosa; en el resto, los problemas aparecen en el 5% de las intervenciones. Según los expertos, inciden el estado previo del paciente y la experiencia médica.




Los cirujanos plásticos cuentan que muchas mujeres buscan en Google médicos que prometen milagros baratos pero que muchas veces no están capacitados ni les colocan productos autorizados. Algunas de las complicaciones más comunes de las cirugías estéticas suelen depender de eso. Otras, del estado de salud del paciente y hasta de si está deprimido. Francisco Famá, presidente de la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires, enumeró las cinco cirugías en las que aparecen más complicaciones. Pero vale una aclaración: no son sólo las graves. De hecho, las complicaciones más comunes son los hematomas, asimetrías, infecciones y cicatrices anormales.

* Cirugía posbariátrica: "Se hace después de que alguien adelgaza más de 40 kilos y le queda un gran excedente de piel y tejido celular. Es la que tiene mayor índice de complicaciones: pueden estar entre el 15 y el 20%", explicó Famá. El cirujano plástico Daniel Félix agregó: "Es riesgosa porque se saca mucho tejido y hay gran pérdida de sangre. Además, las personas con obesidad siempre tienen más riesgo de que las heridas no cierren bien y de tener infecciones".
* Dermolipectomía abdominal (cirugía para reducir el exceso de grasa en el abdomen): "Las complicaciones más comunes son las infecciones y los hematomas que se forman cuando algunos vasos sangran después de la cirugía. Si ocurre hay que volver a operar para limpiar y cerrar el vaso que sangra", explicó Félix.
* Mastoplastías reductivas (achicamiento de mamas): "Pueden aparecer hematomas y más problemas con la anestesia general, y pueden hacer queloides. Muchas veces hay que volver a operar con el tiempo", dijo Jorge Patané, jefe de cirugía plástica del Hospital Fernández. Félix agregó: "Además del riesgo de infección, se agrega el de necrosis de la areola y el pezón. Cuando se reducen las mamas, ese complejo queda irrigado por dos arterias cuando normalmente es irrigado por cuatro, entonces, puede necrosarse. Si ocurre, hay que volver a formar un pezón con piel de otro lado, como de la pierna o de la vulva. Si la mujer es fumadora crónica tiene más riesgo".
* Lifting facial (estiramiento de la piel del rostro): "Pueden aparecer hematomas, infecciones, necrosis de la piel y, si hay impericia del médico, lesiones nerviosas", indicó Félix.
* Lipoaspiración (remoción de grasa del cuerpo a través de aspirado): Según Félix, "hay riesgos de hematomas, infecciones y de tromboembolismo pulmonar (un caso en 1.000), que ocurre si un glóbulo de grasa va por un vaso sanguíneo y tapa los pulmones".

En las últimas cuatro cirugías, las complicaciones no superan el 5%. Los especialistas advierten que siempre, como en toda operación, hay un margen de riesgo. Y que en estos casos se potencian con otros factores. "Un paciente con diabetes mal controlada, problemas cardíacos o hipertensión difícil de manejar no es un buen candidato", apuntó Patané. Famá agregó: "tampoco quienes tienen antecedentes de trastornos de coagulación y alergias, o quienes pretenden solucionar la pérdida de la pareja o la falta de posibilidades laborales mediante una operación".

Pero muchas complicaciones dependen de que "hoy opera cualquier profesional sin experiencia, muchos en consultorios y no en clínicas habilitadas con terapia intensiva", señaló Patané. El cirujano plástico Cristian Pérez Latorre concluyó: "Muchos pacientes lo toman como ir a la peluquería y ésa es la mayor complicación. Hay quienes se mueren porque un chanta que encontraron en Internet les inyectó silicona líquida en los glúteos y en las rodillas. Y eso no lo controla nadie".

Cómo disminuir los riesgos de las cirugías estéticas

¿Hay riesgos en las cirugías estéticas?
Toda operación lleva implícito algún grado de riesgo e imprevistos, las cirugías estéticas no se escapan de los riesgos normales para cualquier operación, más aún hay cirugías estéticas muy prolongadas y difíciles que pueden llegar a tener riesgos significativos.
Antes de operarse debe tener muy claro cual es su riesgo específico para la operación que se va a efectuar.

¿Cómo disminuir esos riesgos?
Antes de operarse asegúrese de que se le haya aclarado sus riesgos personales para la cirugía que se le realizará, no existe una operación sin riesgos, pero estos son aceptables y menores que los beneficios previstos, en la mayoría de casos.


• Para disminuír los riesgos se debe realizar consulta completa previa a la operación con exámen médico que descarte enfermedades o condiciones que dificulten los buenos resultados, la consulta se complementará con exámenes de laboratorio y si es necesario interconsulta con otros médicos por ejemplo el internista para problemas de hipertensión o diabetes y otros.
• Un especialista en anestesia realizará valoración antes de la operación.
• La operación se debe efectuar en una sala de operaciones con los requisitos indispensables, esta sala debe estar dentro de una institución que pueda ofrecer apoyo en caso de emergencia como posibilidad de transfusión, transporte y cuidados especiales o intensivos en caso necesario.
• Una adecuada elección de su cirujano y sitio donde va a operarse pueden disminuír significativamente los riesgos.
• Seguir al pie de la letra las instrucciones de su cirujano y los cuidados después de cirugía será de extrema importancia.
• Tomar el tiempo necesario de recuperación según se le aconseje, después de la cirugía. Reingresar rápidamente al trabajo o hacer grandes viajes pueden dificultar la recuperación normal.

Una decisión responsable
En primer lugar, la persona debe estar emocionalmente estable y contenida, no depositar falsas expectativas en la operación (tales como recuperar una pareja, o tener más éxito laboral o en las relaciones interpersonales) y estar preparada para afrontar el cambio de imagen posterior a la operación.

El cirujano debe en la entrevista saber descubrir aspectos psicológicos ocultos por el paciente y que puedan tener influencia en la buena evolución de una cirugía estética. A una mujer que viene obligada por un marido que la quiere más joven no es conveniente llevarla al quirófano. Tampoco es conveniente encarar una cirugía estética en el caso de una mujer que solicita un lifting porque siente la necesidad de competir con la amante de su marido o piensa que así recuperará a su pareja, coinciden los expertos consultados.
Un paciente que se encuentra en un estado de depresión tampoco está en condiciones de ser operado, otra vez coinciden los profesionales. El cirujano no es un mago, sólo puede mejorar las formas físicas, no los problemas familiares o del alma.
También es importante tener el consenso favorable de la familia del paciente, para que lo acompañen adecuadamente; de lo contrario no compartirán la alegría de un buen resultado ni lo apoyarán en el caso de que surgiera algún inconveniente.